Vínculo Alumno – Profesor

Mtra. Dinorah del Mazo 

En la actualidad,  los mexicanos nos encontramos enfrentando muchos retos en diversas áreas de nuestras vidas.   Uno de los más grandes es la educación tanto en su modelo presencial como en el modelo a distancia. 

Sabemos que ya nada será igual; pretender regresar al mismo estilo de enseñanza y aprendizaje será complicado pues la educación, se encuentra en continuo movimiento y debemos explorar opciones diferentes para formar de manera integral a nuestros alumnos.

 

Los docentes sabemos que formar seres humanos va mucho más allá de transmitir conocimiento y fomentar el aprendizaje.  Formar a nuestros alumnos implica una entrega total y un compromiso continuo que va más allá de un modelo presencial o a distancia.

Parte de ese compromiso, está estrechamente relacionado con el vínculo que generamos con nuestros alumnos.

Sabemos que nuestro paso por la vida de un estudiante puede ser significativo e influir en el futuro tanto de manera individual como social.

 

Generar un vínculo positivo de aprendizaje, nos ayuda a que los objetivos y metas de nuestra enseñanza se cumplan de forma satisfactoria.  Pero ¿cómo podemos generar ese vínculo?

Antes que otra cosa, es necesario comprender que los seres humanos aprendemos a relacionarnos y a generar diferentes tipos de vínculo desde que nacemos.  El tipo de vínculo que generemos con nuestros cuidadores primarios tenderá a formar patrones con los cuales nos relacionaremos en el futuro. De este modo, si generamos un vínculo seguro, tenderemos a relacionarnos de manera empática, abierta y sociable con los demás.  Por el contrario, si generamos un vínculo inseguro, nuestras relaciones se verán matizadas por ansiedad, evitación, aislamiento e incluso agresión.

 

Conectar el aprendizaje con el concepto de vínculo, nos ayudará a comprender la forma en que nuestros alumnos se relacionan con con nosotros y con sus compañeros; y también la forma en que nosotros nos relacionamos con ellos.  Comprender dicha dinámica o patrones de relación nos ayuda a generar estrategias de enseñanza y aprendizaje para que nuestras clases sean creativas, generadoras de aprendizaje y más aún; que fomente un trabajo en equipo y una identidad grupal.

 

¿Quién no tiene el recuerdo de un buen profesor de quién disfrutamos su clase, a quien admiramos y que además dejó huella en nuestra vida?  Recuerda, los alumnos son el corazón de nuestra misión pero el vínculo que generamos con ellos y aquello que dejemos en sus vidas, es el alma de la educación.

“El maestro deja una huella para la eternidad; nunca puede decir cuando se detiene su influencia” (Henry Adams)