La utilización de la tecnología en la población mundial ha traído múltiples beneficios en diversas áreas de la vida. Nos permite ser más eficientes y en general nos ha hecho la vida más fácil. Poco a poco la masificación de las tecnologías ha permeado hasta convertirse en indispensables para los más pequeños del hogar.
Antes de la pandemia se recomendaba a los padres de familia que los menores no estuvieran expuestos tanto tiempo a la tecnología, pues corrían distintos riesgos o afectaciones. Durante el confinamiento esto se modificó drásticamente.
Tratando de continuar con la educación en casa, la tecnología digital tuvo un exceso de uso por parte de los menores. Antes de la pandemia, en la mayoría de los hogares solo se destinaba un pequeño tiempo para estar expuesto a los celulares, computadoras o tabletas.
La escuela a distancia, obligó que el medio digital se convirtiera en una vía eficaz para que los pequeños continuaran adquiriendo conocimientos. La vida de muchos niños se acotó en una pantalla en la que estudian, juegan y sociabilizan con sus amigos, así como familiares.
Los adultos del hogar también estamos teniendo los mismos hábitos y comportamientos de sobre exposición digital, pues el uso del internet, también se volvió la manera de realizar nuestro trabajo profesional, hacer las compras del hogar, nuestros ratos de ocio o socializar con nuestra familia y amigos. Es solo a través de los dispositivos móviles que hacemos todas nuestras actividades rutinarias.
Nuestras familias cambiaron sus hábitos en general, por lo que debemos de hacer un alto, tomar conciencia del abuso al que todos en general estamos expuestos y lo perjudicial que resulta para todos los individuos que conformamos nuestro seno familiar. Así que podemos implementar algunas opciones una de ellas puede ser implementar pausas para desconectarnos de nuestras actividades digitales y así, junto con nuestros pequeños volver paulatinamente a deshabituarnos de la conectividad digital.
Komunik-Sintagma