POR UNA EDUCACIÓN CON PERSPECTIVA DE DERECHOS HUMANOS

La educación con perspectiva de derechos humanos es fundamental para el desarrollo integral de los estudiantes. Promueve el respeto a las libertades, la igualdad, la búsqueda de la equidad y la justicia, así como una cultura de paz, generando un entorno consciente y armónico. Este tipo de educación ayudará a garantizar que los estudiantes puedan desarrollar todo su potencial en un entorno seguro y enriquecedor para convertirse en ciudadanos activos del mundo con las necesidades actuales.

Este enfoque apunta al reconocimiento de niñas, niños y adolescentes como sujetos de derechos, no como objetos de protección. La postura más tradicional y difundida de las etapas escolares ha sido la de ver a los menores como personas que deben ser cuidadas, a las que debe proveerse lo necesario para su vida, pero no necesariamente como sujetos activos con derechos de orden sociopolítico, por ejemplo en la participación en la toma de decisiones o la organización con otros para la defensa de sus libertades fundamentales.

En México, el Acuerdo Educativo Nacional propone ofrecer una educación de excelencia, inclusiva y de equidad para las niñas, niños, adolescentes. El marco jurídico en México basa su nuevo modelo de la NEM en la línea del fragmento reformado del 3ero constitucional y publicado en el DOF en mayo 2019 donde se lee: “La educación se basará en el respeto irrestricto de la dignidad de las personas, con un enfoque de derechos humanos y de igualdad sustantiva. Tenderá a desarrollar armónicamente todas las facultades del ser humano y fomentará en él, a la vez, el amor a la Patria, el respeto a todos los derechos, las libertades, la cultura de paz y la conciencia de la solidaridad internacional, en la independencia y en la justicia; promoverá la honestidad, los valores y la mejora continua del proceso de enseñanza aprendizaje”.

De esta manera, las instituciones educativas deberán dirigir acciones específicas para garantizar la observancia del derecho del alumno atendiendo al principio de que los niños, niñas, y adolescentes están al centro de cualquier decisión educativa. La escuela tiene que ser vista como espacio privilegiado para la formación, la convivencia, la disciplina sustentada en el diálogo, el respeto a la diferencia y la vivencia de principios democráticos, todo bajo los principios de la dignidad y los derechos humanos.

En consecuencia, educar desde la perspectiva de Derechos Humanos integra constructos filosóficos de libertad, justicia, igualdad y dignidad humana, que deberían estar manifestados en los documentos de la identidad institucional de todo colegio; no como un mero trámite administrativo y burocrático, sino porque representan la opinión consensuada de un grupo de personas que de manera colaborativa han llegado a ese planteamiento. Es un proceso en el que toda la comunidad educativa tiene que estar comprometida (profesores, padres, alumnos, autoridades, …) para ejecutar desde la verdadera convicción y voluntad la atención al alumno, colocando al centro de la misión educativa el máximo logro de desarrollo personal, académico y socioemocional de las niñas, niños, adolescentes y jóvenes, no solo desde los saberes o conocimientos, sino del enriquecimiento de experiencias personales, sociales y de crecimiento en general.

La educación con perspectiva de derechos humanos, dentro y fuera de la escuela apunta a un entorno constructor de democracia, ética y valórica, promotora de sujetos de derecho, creadora de entornos de Paz, y al pendiente de la atención de cada una de las necesidades de todos los integrantes de la comunidad educativa.