Al transitar por la covid-19, las familias hemos atravesado distintas situaciones dolorosas que han marcado las rutinas diarias, así como las formas de afrontar situaciones de estrés y cambio.
Tras el cierre de las escuelas los padres observaron retroceso en sus hijos, el haber interrumpido el contacto con sus amigos, el juego y sus rutinas propiciaron la pérdida de habilidades que se habían adquirido previamente, situaciones varias que generaron temor sobre el desarrollo de sus hijos.
Durante los dos últimos años pandémicos, las personas que son padres y tienen hijos menores de edad, han presentado, según algunos estudios mayor estrés a quienes no tiene hijos. Así pues, durante la contingencia, las familias tuvieron que improvisar múltiples formas de adaptación entre escuela, trabajo, cuidado y salud, haciendo una mezcla entre las responsabilidades escolares, las propias y las que implican la crianza, observándose situaciones muy particulares que incrementaron la sobreprotección de los hijos.
La crianza es importante para que las niñas, niños y adolescentes logren un desarrollo emocional y social que les permita crecer de una manera sana. Por lo anterior es de suma importancia que los padres marquen límites y acompañen en el desarrollo de sus hijos, sin embargo, también existe un fenómeno de la hipercrianza que se agudizó aún más durante la pandemia.
La hipercrianza es un estilo de paternidad ejercida que planifica y controla todo lo que está alrededor de las niñas, niños y adolescentes. Se les denomina padres drones porque observan cada detalle en la vida de sus hijos. Es una crianza excesivamente protectora, los padres se desviven por los niños evitándoles cualquier error, fracaso o sufrimiento. Sabemos que este modelo de paternidad surge con las mejores intenciones de los padres, pues ellos desean tener hijos exitosos, perfectos y triunfadores. Sin embargo, se ha demostrado que tiene consecuencias muy negativas para los niños.
La hipercrianza o sobreprotección en nuestros hijos atenta contra su sano desarrollo, capacidad de adaptación, se coarta en el niño su capacidad de autonomía, independencia, se anula su sentido de ser capaz y se pierde el motivo de logro.
Redacción Komunik-Sintagma