Para poder convivir debemos desarrollar distintas habilidades que son fundamentales para tener relaciones sanas en sociedad. La asertividad es un instrumento en el proceso de comunicación que nos permite expresar lo que deseamos, sin ofender o herir los sentimientos de otra persona.
Según el diccionario de la real academia de la lengua española, asertiva: “es aquella persona que expresa su opinión de manera firme”. De ahí que la asertividad resulta una competencia emocional esencial de las habilidades que necesitamos para convivir en sociedad de forma positiva. Se trata de una forma de ser y actuar, más allá de un estilo de comunicación, es una actitud vital que nos ayuda a defender nuestros derechos personales a la vez que nos autoafirmamos siendo fieles a lo que sentimos y pensamos. Al ser una habilidad tan imprescindible para comunicarnos de manera clara y precisa, a los niños debemos de enseñarles a desarrollarla a edades muy tempranas; ya que les proporciona una mayor posibilidad de conocer sus necesidades y satisfacerlas. También les dota con la capacidad de defender sus opiniones, necesidades, gustos e intereses de manera clara sin atacar a los demás y expresando lo que requieren. A través de la asertividad también les enseñamos que tienen el poder de decir “no” a situaciones que no les gusten y que está bien no complacer siempre a los demás.
A través de la asertividad ayudamos a que los pequeños elijan aquello que desean y con el poder que tienen para tomar decisiones se les enseña a hacerse responsable de sus actos, ya que les enseñamos a asumir la consecuencia de las elecciones que han tomado.
Para desarrollar la comunicación asertiva debemos enseñarles otras habilidades qué les van a servir en distintas áreas de la vida como: la escucha activa, negociación, manejo de conflictos, empatía, manejo de emociones y sentimientos, entre muchas herramientas más.
La asertividad ayuda a establecer relaciones armoniosas y positivas con los demás. Como toda habilidad puede practicarse y aprenderse, modelarla es sumamente importante ya que si no lo hacemos de una manera adecuada, coloca a cualquier individuo y especialmente a los niños en el punto de ser pasivo, demasiado complaciente o manipulable a ser totalmente agresivo.
Redacción Komunik-Sintagma