LA TAREA DE LOS PAPÁS PARA LA ESCUELA EN CASA

Por:  Sandra I. Rodríguez Morón 

Cuando todo mundo tiene preguntas, y nadie puede ofrecer una respuesta se puede actuar una tendencia de evitación. Buscamos evadir un tema que produce ansiedad y que nadie quiere ver. Las autoridades escolares y de salud nos dan largas ante las preguntas que tenemos en mente para resolver en los próximos veinte días. La realidad es que “nadie sabe nada, y nadie nos dice qué hacer o qué esperar”.

Pero cómo padres de familia, necesitamos tener ideas claras para planear, junto con nuestros hijos, las acciones a realizar para el siguiente ciclo escolar. 

¿Cuáles son las preocupaciones que compartimos para el próximo ciclo escolar? Primero, lo que sabemos que ocurrirá, pero nadie nos define: es casi un hecho que el ciclo escolar iniciará como terminó; esto es, a través de la educación remota. Es probable, que sí se logra controlar la pandemia, las aulas abran sus puertas ya entrado el ciclo escolar. 

Por lo tanto, tenemos que irnos familiarizando con la idea de un sistema escolar hibrido -educación remota y presencial-; en el cual nos falta mucho por conocer.¿Cuál es la tarea como padres de familia para este sistema hibrido? 

Queremos acompañarte para que la experiencia de que la casa se convierta también en aula, sea una experiencia nutritiva, positiva emocionalmente y que cumpla con la función de generar aprendizajes significativos. 

Para ello, lo primero es buscar despresurizar toda la carga que te has puesto encima como padre/madre de familia. Recuerda que nadie te capacitó para esta labor, por lo tanto nadie está evaluando tu desempeño y, la mayoría de los padres en el mundo se sienten igual que tú. Así que, ¡tranquilos!, esto lo vamos a construir entre todos, porque juntos es más fácil.

Te sugerimos concentrarte en 3 pautas importantes. Empecemos con 3 ideas que nos irán aclarando el camino y podremos ir encontrando los pasos a seguir.

Comencemos desde el principio. Lo más importante es considerar crear un entorno para que la escuela suceda en casa. Cuando el alumno “se va a la escuela”, se crea un espacio simbólico en donde tiene lugar el aprendizaje y, otro lugar distinto donde ocurre el descanso y el esparcimiento. A medida que esas líneas desaparecen, es importante crear pautas claras para que los estudiantes puedan aprender desde casa. Un equilibrio en el aprendizaje en el hogar es simplemente trazar la línea entre lo que es el tiempo para aprendizaje y tiempo para “otras” actividades.

Por eso, para ayudar a tu labor como padre y acompañante de aprendizaje, te sugerimos tres pautas a tomar en cuenta ahora que se retomen las clases a distancia:

1. ESTRUCTURA: El primer paso es delimitar horarios y estructura para el aprendizaje, de modo que lo salga de ese encuadre está permitido como esparcimiento. A la hora de implementar horarios es imperativo asignar un horario específico para el descanso y dormir a una hora adecuada. Muchos alumnos tomaron clases desvelados en el último trimestre del ciclo escolar que terminó en casa, y eso dificultó enormemente su capacidad de atención y concentración.Si estamos esperando que los papás puedan dirigir horarios específicos que diferencien un día entre semana con obligaciones a un día en fin de semana con tiempo de descanso.

2. ESPACIO FÍSICO: Los alumnos no pueden tomar clase en su recámara. Esta es una batalla que si se tiene que llevar con nuestros hijos. A menos que exista un escritorio en su cuarto, puede ser una posibilidad, pero no pueden ocupar su cama u otro medio para suplir una mesa, ventilación e iluminación adecuada. Está comprobado que el cerebro necesita orden, estructura, iluminación, ventilación y que las cosas alrededor estén recogidas y en su lugar. De otra manera, cerebralmente es imposible tener la disposición neurológica para el aprendizaje. No podemos pedirle al cerebro que se concentre en un espacio donde un minuto antes estuvo descansando, el cerebro no podrá activar ondas cerebrales rápidas con la cortina cerrada y en medio de las cobijas. Llevar a tu hijo a la escuela, te toca a ti. De igual manera en casa disponer el espacio físico para tomar la clase, te toca supervisarlo a ti.

Es importante encontrar un espacio neutral con distracciones limitadas donde puedas supervisarle periódicamente. Cuando los niños van a la escuela, nosotros como padres podemos sentirnos seguros de que están siendo supervisados. Lo mismo aplica para tu hogar.

3. COMUNICACIÓN: Esta pauta es la clave para lograr el aprendizaje en casa. Tienes que tener comunicación abierta y directa con la escuela, pero más importante con los maestros de tu hij@. Establezcan, junto con el maestro, una vía de comunicación que te asegure a ti saber qué se está trabajando, cuáles son las tareas o trabajos esperados, tiempos requeridos; de modo que puedas ayudar a gestionar estas actividades escolares con tu hij@. 

Seamos realistas y honestos, ningún maestro podría atender diez mensajes de cada padre de familia de cada uno de los alumnos. No esperes estar pegado al whatsapp con los maestros de tus hijos. Lo que sí se puede hacer es, pedirle a la escuela que al final del día manden un correo con las tareas requeridas por grupo, o mantenerlos al tanto de los avisos generales. Eso te permitirá ayudar a la organización de las tareas o trabajos y te sentirás integrado a las actividades que se espera que supervises. 

Poco a poco, resolviendo una cosa a la vez, irás encontrando la forma de acompañar y supervisar a tu hijo en la escuela en casa. El aprendizaje es tarea de los maestros y la escuela; a ti solo te toca supervisar que tenga un buen espacio para realizar sus actividades escolares, que se mantenga concentrado y, lo más importante, que duerma bien para llegar con toda la disposición física y mental cada día a iniciar sus clases.

¡Ánimo! Ya no eres nuevo en esto, tuviste la oportunidad de ver cómo se dio la escuela en casa hace unos meses. Con esa experiencia, contempla el escenario por venir para asegurar que en esta ocasión, la escuela en casa logre su objetivo: que todos aprendamos juntos una nueva manera de ser y estar en la escuela.