Tener hijos adolescentes es para la mayoría de los padres un reto en su tarea formadora, ya que es una etapa donde nuestros hijos se encuentran en numerosos cambios que se presentan todos al mismo tiempo. Los cambios son emocionales, físicos y hormonales que producen modificaciones radicales en su comportamiento y actitud.
Estos cambios que vuelven una desorganización la etapa de la adolescencia pueden ser aminorados si apoyamos a nuestros hijos a tener una correcta inteligencia emocional, esta herramienta será de mucha ayuda para que reconozcan la emoción o sentimiento que están enfrentando y cuál es la manera más adecuada de manejarlo.
La inteligencia emocional según Bar On es un conjunto de capacidades emocionales, personales e interpersonales que influyen en la capacidad global del individuo para afrontar las demandas y presiones del medio ambiente.
El que un adolescente trabaje con su inteligencia emocional le proporcionará un mejor desarrollo psicosocial y aminorará problemas de conducta, así como saber cómo enfrentarse ante el acoso escolar popularizado hoy como bullying.
La inteligencia emocional está estrechamente ligada a:
- Mayor rendimiento académico
- Relaciones interpersonales sanas
- Mayor empatía
- Evita conductas autodestructivas (consumo de sustancias tóxicas)
La inteligencia emocional enseñará lo que escribió Aristóteles en su “Ética a Nicómaco” que “Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo.”