LA ESCUELA DESPUÉS DE LA PANDEMIA

“La educación no cambia al mundo,

cambia a las personas que van a cambiar al mundo”

Paulo Freire

La educación se encuentra contenida en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, como parte fundamental para el desarrollo integral de todas las personas que habitan este planeta. La educación es una herramienta indispensable, para que los individuos de todas las naciones logren un mejor nivel de vida y aquellos que se encuentran en pobreza extrema puedan romper esa barrera y mejorar notablemente el acceso a elementos fundamentales que solo a través de la enseñanza se pueden lograr.

Para que este derecho logre su función, debe de existir la igualdad de oportunidades, calidad educativa y acceso universal de enseñanza. De lo contrario la pobreza seguirá creciendo a pasos agigantados.

La pandemia puso en manifiesto la enorme desigualdad y rezago educativo que tenemos en nuestro país, incluso dentro de las grandes metrópolis. El gobierno y autoridades educativas señalan la falta de acceso a la tecnología o brecha digital como responsable en estos tiempos de la  dificultad que tienen los alumnos en lograr los aprendizajes esperados.

Una realidad que es innegable, son los rezagos de la enseñanza tradicional y los lentos cambios que no proponen una solución de lo que niñas, niños, jóvenes y adolescentes requieren para formarse de una manera integral aun antes de la pandemia.

En estos momentos de crisis las autoridades  educativas deben de impulsar una revisión y análisis para generar nuevas propuestas pedagógicas, mínimo en tres rubros. En la revisión de estrategias, contenido y evaluación. El resultado de estas propuestas debe generar una escuela que corresponda a las necesidades de los alumnos y responda al crecimiento en un mediano plazo de la nación.

El alumno debe de gozar de una educación incluyente acompañado de docentes que tengan vocación por ayudar al alumno a construir aprendizajes y que ellos mismos deseen capacitarse y actualizarse constantemente.

La escuela, la educación y aprendizaje pospandemia, debería de garantizar un derecho, nunca un privilegio.

Redacción Sintagma-Komunik