FATIGA PANDÉMICA

Las consecuencias que acompañaron los cambios que realizamos para sobrevivir durante esta pandemia, son de diversa índole. Van desde temas económicos, políticos, sociales y otros tan dolorosos e irreparables como la pérdida de seres queridos. Todas estas situaciones provocaron distintos sentimientos que afectaron en mayor o menor medida nuestra salud emocional.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha observado este comportamiento de la población a nivel global y lo ha denominado fatiga pandémica, lo define como: “desmotivación para seguir las recomendaciones de protección y prevención que aumenta con el tiempo”.

La principal característica que define dicho término es el cansancio físico o mental que la población puede experimentar, derivado de las diversas situaciones que les preocupan y que pueden estar asociadas a estrés, angustia, ansiedad e incluso depresión.

La OMS concibe este cansancio como el responsable de generar la tendencia que tiene la población, para dejar de seguir las recomendaciones y reglas para cuidar su salud y la de los demás. Las consecuencias de esta fatiga mental no solo se quedan en el ámbito de salud y prevención al contagio. También escalan al plano psicológico. El agotamiento mental nos tiene con una sensación de mayor vulnerabilidad.

Los expertos mencionan que la fatiga pandémica es una respuesta natural provocada por la gravedad y prolongación de la pandemia, así como los cambios que afectaron las escenarios que sentíamos de alguna manera garantizados en nuestras vidas. El aislamiento por más de 270 días ha generado un desajuste emocional significativo. La incertidumbre es la emoción más compleja que como seres humanos podemos gestionar, aunado a ello vivimos rodeados de un entorno que nos genera tristeza, depresión y ansiedad por la falta de control para seguir con nuestra vida con la normalidad o seguridad que conocíamos.

En sociedad debemos de recuperar la esperanza por un futuro, si bien es cierto,  existen situaciones que salen de nuestro control. También es cierto, que existen muchas otras cosas que podemos hacer empezando por nosotros mismos.

Debemos de tener en cuenta que la pandemia no durará para siempre, seguir las recomendaciones de salud minimizará el riesgo de contagio, estar en contacto con familiares y amigos de manera virtual nos servirá para sentirnos comunicados. Brindarnos experiencias agradables y ser amables con nosotros nos permitirá vivir el día a día.

Redacción Komunik