ENCARNANDO EL HEROÍSMO QUE TODOS TENEMOS: EL CAMINO DE PRUEBAS Y LA LIBERTAD DE VIVIR

Por Santiago González Chávez 

Pocas ocasiones tenemos para tomar conciencia de los actos de valentía, entrega y fortaleza de las que somos capaces como seres humanos. Durante las últimas semanas nos hemos encontrado con historias de heroicos médicos, enfermeras, agricultores y otros miembros de nuestra sociedad que enfrentan un reto sin precedentes sabiendo que como sociedad contamos con ellos. 

Estos ejemplos son ciertamente extraordinarios, aunque las condiciones que todos enfrentamos son, a su vez, extraordinarias. Cada uno de nosotros y nuestras familias estamos constantemente en la búsqueda del sentido de renovación y esperanza para afrontar la contingencia y salir de ella de forma renovada y próspera. Afortunadamente, los caminos de valentía y heroísmo son una manera de entender nuestra historia personal y familiar, es una decisión consciente que podemos tomar como familias para extraer el máximo significado del caos que se vive y hacer emerger un nuevo orden de prosperidad y oportunidades. El camino del héroe es una manera de entender nuestras propias vidas y honrar nuestro indomable espíritu creativo y resiliente.

(“La familia también es heróica”,imágenes de familias dialogando y resolviendo una discusión con conflicto. Imagenes de conciliación y apoyo)

Para poder liberar este enorme potencial narrativo para nuestras familias, es importante entender tres aspectos fundamentales del camino del héroe. En pocas palabras, es una forma que tenemos para contar historias, desde mitos y leyendas, hasta cuentos y películas de aventura. Es una forma de conectar y relacionarnos con los personajes de dichas historias. Aquí les haremos una descripción sencilla y fácil de entender en el contexto de las vivencias de su familia, y para ello usaré algunos ejemplos de “Wall-E” la película animada de Disney y Pixar.

El caos amenazante y el mundo sobrenatural

El primer paso en cualquier relato heroico es el llamado a la aventura y el cruce del umbral entre el mundo familiar que se ve amenazado y el mundo sobrenatural que esconde el secreto para combatir dicha amenaza. Podemos pensar, por ejemplo, en Wall-E, quien lleva una vida aparentemente rutinaria pero dentro de un mundo colapsado en donde su esfuerzo y dedicación pasa desapercibido por el fracaso del programa para limpiar el mundo, nuestro héroe era el último en su tipo y, por lo tanto, el último que podría finalmente salvar al mundo y a la humanidad. Cuando Wall-E descubre a Eva y la sigue, buscando el sentido de su existencia, este es el cruce definitivo cuando nuestro héroe sabe que no hay vuelta atrás. El mundo viejo y deteriorado se ve a la distancia pequeño ante un universo enorme de posibilidades y encuentro. 

(Alguna imagen del póster oficial de Wall-E)

Al igual que en esa historia, nuestras vidas familiares (el mundo como lo conocemos) se ha visto amenazado por el riesgo sanitario y hemos tenido que reconfigurar nuestras vidas. Han surgido muchísimas pruebas específicas de nuestra vida cotidiana de las cuales podemos aprender y fortalecernos ante el caos, pero sabemos con claridad que el mundo como lo conocíamos no será igual y es necesario dar ese paso hacia lo desconocido para encontrar las respuestas que nos ayuden en la reconstrucción.

El camino de pruebas y el combate mágico

Este aspecto del camino heroico consiste en la serie de conflictos que anteceden al encuentro final con el enemigo o la fuerza caótica que amenaza al mundo familiar. Regresando a nuestro robótico héroe, Wall-E debe de superar los retos y amenazas de una vida robótica automatizada en donde se ha cambiado la prosperidad y la resolución de nuestros conflictos, por la vida hedonista de la distancia digital, el consumo y la comodidad de nuestro limitado espacio vital. La personas, literalmente, estaban confinadas a su sillón atendidas por robots cuya misión era “entretenerlos”, no salvarlos. Nosotros también estamos ante la amenaza de la “robotización” de nuestra sociedad que nos distancia y aísla en un aparente bienestar que en realidad es estancamiento. 

(Familias sentadas en la computadora con hartazgo o cansancio, algo que represente aislamiento a través del teléfono o la computadora)

Nuestras familias y sociedades están teniendo que superar muchas amenazas y retos, desde el recogernos en casa y adaptar nuestro trabajo, hasta renovar nuestra convivencia familiar para evitar que el miedo y el caos entren a nuestra vida y nos inmovilicen. Estas pruebas están marcando nuestro camino, alistandonos para enfrentar la incertidumbre y, gracias a ello, poder volver a reconstruir el mundo familiar y social. Escapemos del peligro venciendo al aislamiento, la desesperanza y la pasividad con la conexión íntima y significativa con nuestra familia y comunidad. 

El retorno y la libertad de vivir

Una vez que Wall-E se enfrenta a toda clase de retos y amenazas, desde la posible destrucción total en el centro de reciclaje de la nave, hasta la liberación de otros robots “enloquecidos” por la monotonía y el estancamiento de la vida artificial, es que puede catalizar la transformación final que despierte a la humanidad de su letargo y distracción. Wall-E lucha con la falsa seguridad de una vida automatizada e irreflexiva gracias a la reintroducción de la esperanza (la plantita en la bota) y la oportunidad de un mundo nuevo en el corazón y las mentes de todos con los que se encuentra. Esto es posible únicamente gracias a la conexión íntima y personal con cada uno de los personajes en su camino, no solo Eva, sino los humanos y robots que despiertan de su monotonía a través del contacto de este gentil y curioso robot en búsqueda de la conexión profunda y personal (su amor por Eva, la admiración del mundo humano antes de la catástrofe). 

Esta última fase del camino es la más importante. Una vez que todas las aventuras y pruebas han sido superadas, así como esa batalla con la amenaza más grande de todas, los héroes tienen la difícil tarea de volver al mundo familiar y poder integrar los aprendizajes extraídos del caos y las pruebas a un mundo que, por más que se quiera, no será el mismo. El gran reto aquí consiste en que el héroe pueda reconstruirse a sí mismo gracias a, y a través de, sus relaciones con otros y consigo mismo, para poder perder sus mayores miedos (la soledad, el aislamiento, la monotonía, etc.) y así poder tener la libertad de crear ese mundo nuevo y la libertad de vivirlo, inspirando a los demás a través de la valentía y encarnando la esperanza de un mundo más humano, íntimo y prometedor. 

(Familias logrando algo, en un campamento, o en la casa o en un concurso, etc. ó familias construyendo o creando algo, ya sea material o con expresiones de “lo logramos”, como brazos levantados y sonrisas o abrazos) 

Es un momento ideal para que pensemos sobre nuestras familias y nuestras experiencias recientes como un camino de pruebas producto del caos amenazante y, después de los aprendizajes y la reflexión, poder crear un mundo nuevo en el cual sentirnos seguros, donde crecer y prosperar gracias a la transformación personal que el viaje nos ha traído. 

Ahora te invitamos a participar en una actividad que creamos para tu familia, donde cada uno descubrirá a su héroe interior para enfrentar al caos actual y crear un nuevo orden de renovación y bienestar.