EL IMPACTO DE LAS TECNOLOGÍAS DIGITALES EN LOS NIÑOS DURANTE EL CONFINAMIENTO

Resulta inevitable mencionar que la pandemia por Covid-19 aceleró el uso de las tecnologías digitales y que han sido una herramienta que ha beneficiado en muchos sentidos las actividades que permiten vivir en este siglo.

La comunidad educativa tuvo que adaptarse a la escuela a distancia para continuar con el proceso de enseñanza aprendizaje. Sin dudarlo, conocemos grandes beneficios que el acceso a la tecnología sumó a la educación, sin embargo, no podemos negar que la sobreexposición también trae experiencias negativas.

Antes del confinamiento, los especialistas de distintas disciplinas alertaban de peligros como ciberbullyng o situaciones de salud mental como: depresión, baja autoestima así como episodios de ansiedad que vivían las niñas, niños y adolescentes que tenían acceso ilimitado a tabletas, computadoras y teléfonos inteligentes.

Durante este periodo de cuarentena y la necesidad de estar todo el tiempo conectados se modificó el cómo debería ser  la manera que deben de vivir su infancia o adolescencia los más pequeños del hogar.

Hoy dentro de las viviendas existe una gran ausencia de supervisión por parte de los adultos, esta situación no se da porque ellos se encuentren físicamente ausentes. Los adultos se están en casa realizando diversas actividades, permitiendo que los menores de 18 años tengan acceso ilimitado a internet y se fomente la “cultura de dormitorio” o también conocida como de “habitación”. La contingencia ha derivado en que desde su habitación, los pequeños tengan acceso a información de cualquier índole sin posibilidad de supervisar a fondo el contenido que se está consumiendo. Lo peor es que la frecuencia y la gravedad de los delitos que se comenten en contra de su privacidad, intimidad e integridad de menores de edad son cada vez más alarmantes.

Los adultos, debemos promover la supervisión y cuidado del contenido que ven nuestros hijos en los lapsos que permanecen en sus habitaciones acompañados de sus dispositivos. Para iniciar con hábitos saludables relacionados al uso del internet, podríamos empezar diseñando un plan que funcione acorde con nuestras necesidades y así, realizar con mayor frecuencia actividades que no tengan nada que ver con la tecnología. Es importante plantear “rutas en familia” para ir regresando al uso funcional de los dispositivos.

Redacción Komunik-Sintagma