EL CONTACTO FÍSICO EN LA POSPANDEMIA

Durante el confinamiento que hemos vivido, una de las cosas más complicadas con la que nos ha tocado lidiar, es la falta de contacto físico con nuestros seres queridos. Esto ha ocasionado algunos cambios de ánimo como el sentirnos ansiosos, vulnerables, irritables y en muchas ocasiones tener desánimo o niveles energéticos bajos.

El resultado de la falta de contagio físico se refleja en los niveles de nuestros neurotransmisores, esas sustancias químicas que comunican la actividad cerebral, pues dejamos de tener estímulos que producen en menor medida dopamina, oxitocina y serotonina los cuales se relacionan con conductas tales como relajación y sensación de tranquilidad. Sin embargo, una vez que regresemos a nuestra antigua cotidianeidad, difícilmente volveremos a tener el mismo nivel de contacto físico.

La sana distancia forma parte de la prevención, es un elemento básico para no enfermarnos ni enfermar a nuestros seres queridos. Los saludos de mano o besos ya no formarán parte del protocolo de bienvenida que usualmente proporcionábamos a nuestro interlocutor.

Las personas que estábamos acostumbradas a saludar a través de contacto físico, deberemos encontrar nuevas formas de expresión que nos ayuden a transmitir estima y confianza. ¿Sabías que darnos un abrazo a nosotros mismos, puede producir una respuesta química cerebral similar a la de un abrazo ajeno? Aunque, no debemos de olvidar que existen muchos otros saludos en el mundo que no incluyen el contacto físico como la reverencia en Japón o el namasté de la India.

Definitivamente existen otras situaciones en las que nos gustaría demostrar algún sentimiento acompañado de un abrazo u otro tipo de contacto físico, en situaciones dolorosas necesitamos demostrar o sentir esa demostración. En definitiva la convivencia tendrá modificaciones.

En sociedad, encontraremos nuevas formas de expresión interpersonal en la pospandemia para cada escenario en el que nos toque interactuar. Lo más importante, es la capacidad de adaptación que debemos de poseer, para aceptar estos cambios y volver a sentir que estamos nuevamente en grupo, que pertenecemos a una comunidad.

Redacción Komunik-Sintagma