La cultura del buen trato y la educación en casa son dos aspectos fundamentales para el desarrollo integral de los niños. Acostumbrar a los niños a ser “bien tratados” los aleja de cualquier situación de riesgo en donde se sientan atacados, abusados o humillados.
Sea el abuso en cualquiera de las formas que pueda presentarse, hay que estar pendientes y alerta con la forma más común que se puede dar en las escuelas y que, en ocasiones, normalizamos como “son cosas de niños”.
Aquí algunas estadísticas que nos comprueban que los juegos bruscos o bromas entre compañeros de clase causan graves consecuencias tanto físicas como psicológicas:
En la Encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADIS) 2022 del INEGI reporta que 58% de las y los estudiantes de 12 a 17 años que habían sufrido acoso escolar en México durante los últimos 12 meses expresaron que les habían rechazado o puesto en contra a compañeras(os) de la escuela. Esto implicaba que 1.9 millones de personas adolescentes en el país habían sido víctimas de esta forma de violencia durante 2022.
Tiina Mäkelä, directora del programa KiVa del instituto Escalae en Finlandia, en entrevista para Fubdación BBVA, Aprendamos juntos, menciona que:
Hay tres características principales en el acoso escolar: 1) es algo intencional. Entonces no es un accidente, no es un incidente, alguien está haciendo daño físico o psicológico, social o verbal a propósito. 2) Es algo que se repite, se trata de algo sistemático, entonces no es un incidente, por ejemplo: una agresión solo una vez, aún no es acoso escolar, es acoso sí hay repetición o amenaza o riesgo de repetición. 3)Hay una diferencia de poder. Se puede ver que hay realmente algunos que tienen más poder, puede ser por el estatus social, más fuerte físicamente, una persona más popular en el grupo que está acosando una persona o unas personas con menos poder, con cierta vulnerabilidad. Entonces si cumplen estos tres criterios podemos sospechar que es acoso escolar.
Desde casa podemos influir positivamente a fomentar factores de protección sobre cualquier forma de abuso o maltrato. Aquí algunas recomendaciones para trabajar en casa:
Escucha activa: Es importante escuchar a los niños/as, entender sus necesidades y emociones.
Diálogo: Fomentar la comunicación abierta y honesta es esencial para resolver conflictos y entender las perspectivas de los demás.
Respeto: Respetar las diferencias y valorar la diversidad ayuda a crear un ambiente de aceptación y comprensión.
Colaboración: Trabajar en equipo y colaborar en las tareas del hogar puede fortalecer los lazos familiares y enseñar a los niños sobre responsabilidad.
Educación emocional: Ayudar a los niños a manejar sus emociones y conflictos es crucial para su desarrollo emocional y social.
Recuerda que el buen trato se aprende en casa y se refleja en las acciones cotidianas. Es importante ser un buen modelo a seguir para tus hijos, ya que ellos aprenden a través de la observación y la imitación.
La comunicación y observación en las conductas de nuestros hijos es de vital importancia para actuar de manera correcta ante situaciones que pongan en riesgo su salud mental o física. También es importante que las instituciones educativas posean protocolos de actuación ante el acoso escolar y capaciten a sus docentes para que ejecuten estos mecanismos que generan un clima escolar sano.