CONSEJOS PARA EL CUIDADO EMOCIONAL EN LA CONTINGENCIA

En estos tiempos donde escuchamos todo el día, en todos los escenarios: “lávate las manos”, “usa gel antibacterial con frecuencia”, “toma agua”, “mantén una distancia saludable con los demás”… También queremos darle voz al autocuidado que debemos tener sobre nosotros mismos: cuidar nuestros pensamientos y emociones… 

¿Cómo te sientes ante la contingencia en nuestro país? ¿Has nombrado las emociones que sientes al respecto? Seguramente, la información que ronda en medios de comunicación y redes sociales, lejos de brindar calma, en ocasiones puede confundir y traer cierta desorganización. 

DETENTE!! Queremos que de aquí en adelante tomes un papel más activo y más consciente en este momento de contingencia, para lograr ser un papá y una mamá presente ahora que nos toca quedarnos en casa con nuestros hijos. Estar presentes. ¿Cómo lograrlo? 

Primero, te sugerimos “sacar la basura”, si, reflexiona todo lo que se ha metido en las últimas semanas a tu cabeza, con o sin tu permiso y depura. Saca todo aquello que te quita la paz y que no te ayuda a encontrar un lugar seguro. Sólo desde un espacio mental limpio y libre de contaminantes podrás ser un adulto presente, confiable y fuerte para tus hijos. Saca la basura!! Y de aquí en adelante elige qué contenidos en redes quieres revisar y cuáles NO TENDRÁN ESPACIO en tu lugar seguro. Ponte límites para que nada nuble tu lugar de seguridad y de fortaleza. Las redes sociales son un buen distractor, pero ojo!!, también meten sin nuestro permiso imágenes, comentarios y noticias alarmistas.  

Segundo, identifica  tus emociones. Crear un espacio de nombrar los sentimientos nos fortalece frente a la incertidumbre y los tiempos de ansiedad. Piensa por un momento, ¿cómo te hace sentir esta contingencia?  Si me detengo, y escucho mis emociones, será más fácil ir administrando mi archivo emocional, y podré, por tanto estar mas disponible afectivamente para los miembros de mi familia con la que comparto este espacio “guardados en casa”, espacio simbólico y real. Hablar de cómo me siento es necesario e indicado en estos momentos de desorden e incertidumbre. Compartir cómo me hace sentir la contingencia con los míos hace que se genere un espacio cercano y real, pero sobretodo de apoyo en estos momentos de caos. Date permiso de identificar: 

– La sensación de amenaza (propia y hacia nuestros seres queridos).

– Pérdida de nuestra sensación de seguridad y presencia de vulnerabilidad.

– Sentimientos intensos de desconfianza, tristeza, ansiedad, confusión, nerviosismo, preocupación, enojo, etc. 

Cuando estoy frente a padres de familia, siempre surge la idea de que “nadie nos enseña a ser padres”, y en efecto, hoy no sólo toca reconocer que a veces es difícil ser padre/madre, además, toca enfrentar una situación desconocida, con todos en casa, evitando el contagio de un virus en modo de pandemia. 
  

Reconozco que es un momento distinto, que no tenía contemplado, que la rutina cambió y que nos toca estar juntos. Es tiempo de contactar con nosotros mismos y ayudar a todos a manejar las emociones, esto se refiere al proceso mediante el cual se organizan los sentimientos intensos y confusos, a cómo se integran las experiencias en la mente para poder utilizarlas razonablemente en la solución de problemas, conductas y juicios. 

Tercero: Expresa y comparte tu mundo emocional con tus hijos, siempre ajustado a su edad. Si ellos te perciben permitiéndote expresar lo que sientes, entonces se lo permitirán ellos también y podrás acompañarles en todas sus inquietudes y miedos. Hablemos en familia de lo inesperado de la situación mundial. Compartamos que por un momento, vivimos al coronavirus muy lejos de nuestras fronteras. Pongamos en palabras cómo cada uno experimenta el miedo. Ojo, hay un lado del miedo que es sano, aquel que nos lleva a conducirnos con cautela y precaución, pero hay otro lado del miedo que es tóxico, que nos lleva a la histeria colectiva, a las compras compulsivas y al malestar general. Esta cara del miedo es más contagiosa que la propia enfermedad. No contagies a los tuyos en tu casa de este lado tóxico del miedo. 

Juntos es más sencillo, nos sentimos vulnerables pero lo enfrentamos de una manera real y colectiva. 

Ahora sí, una vez vaciado el contenedor de basura, elige cómo quieres vivir este período de contingencia. No te estamos alarmando, solo queremos que tomes conciencia que es un período de tiempo que no tenemos certeza cuánto vaya a durar, está fuera de nuestro control; lo que sí podemos controlar es lo que permito que entre en casa, qué ideas permito entrar en mi mente, cómo elijo vivir esta experiencia.  

No tenemos que ser valientes en estos momentos, tenemos que ser humanos, ser empáticos y ser más conscientes emocionalmente para poder estar presentes con los nuestros. 

Nadie está esperando nada de ti, lo estás haciendo muy bien. Estás salvaguardando tu salud y la de los tuyos. Ahora también te toca procurar tu salud emocional y la de tu familia…. Y tú, ¿cómo te sientes?  

Más recursos: 

Mercè Conangla, co-creadora del Modelo de Ecología Emocional https://www.youtube.com/watch?v=-f8c1aiIEqA  

Decálogo para la gestión emocional del coronavirus  Javier Carril https://www.execoach.es/decalogo-para-la-gestion-emocional-del-coronavirus/