ACOMPAÑAR EL PROCESO DE ADAPTACIÓN AL COLEGIO DE LOS NIÑOS DE 3 A 5 AÑOS

Un proceso básico para el crecimiento y desarrollo de los niños es el ingreso a la educación básica, los más pequeños del hogar también tienen que alistarse para asistir al colegio. Los primeros días de clase suponen un cambio muy importante del entorno seguro y familiar que conocen. Los padres de familia ayudarán a que la transición de la comodidad familiar hacia el medio de socialización más estructurado sea exitosa.

La escuela está llena de nuevas experiencias y sentimientos que pueden generar estrés, ansiedad y otras emociones desagradables.  El colegio representa un cambio de vida, el niño pasa del núcleo familiar al social y educativo, en el cual existe una forma diferente de organización y convivencia al que están habituados.

Al ser su primera vez fuera de casa y del espacio que conocen, deben de tener un buen acompañamiento para ir mostrando mejores pautas de afrontamiento y adecuación al nuevo reto. Este proceso puede extenderse por varias semanas, por ello es muy importante que los padres de familia estén atentos y puedan incorporar conductas y estrategias que facilitarán esta adaptación en su nuevo contexto de vida.

Algunas sugerencias que facilitan que esta adaptación curse en el menor tiempo posible son:

  1. Cuando te despidas de tu hijo mantén una actitud tranquila, positiva y serena. No te anticipes a que va a llorar o a que la despedida sea un momento difícil.
  2. Evita cargar “sentimientos propios” en la conducta de tu hijo. No menciones “mamá se queda triste o preocupada si te ve llorar. Esto sólo lo presiona más.
  3. Es muy importante que al menos las primeras semanas sea papá o mamá quien lo lleve a la escuela. Mas adelante podrán incorporar rutina de transporte.
  4. Al salir de la escuela, dedica un espacio para conectar con su experiencia del día.
  5. Mantén estrecha comunicación con las maestras, eso te hará sentir seguro y le transmitirás esa sensación a tu hijo.
  6. Participa en todas las actividades organizadas por el colegio y dirigidas a padres de familia. Además de crear un sentido de pertenencia, tu hijo notará que eres parte de su comunidad escolar y pronto sentirá a la escuela como una extensión de su familia.

Si llegas a notar alguna señal de que tu hijo no quiere ir a la escuela en estas primeras semanas, no te preocupes, es normal que su comportamiento exprese renuencia por aquello que está rompiendo su zona de confort. Ayúdale a expresar su malestar y a encontrar lo positivo en crecer junto con sus compañeros en actividades estimulantes y de aprendizaje.

Es importante estar atentos a las señales de estrés de los más pequeños y poder encaminar acciones para favorecer el desarrollo de la confianza y seguridad para que este paso se traduzca en bienestar. Una buena inducción en el regreso a clases permite que los nuevos integrantes del grupo se vinculen, que las familias se involucren de manera participativa y constructiva, logrando con ello, un proceso menos difícil para el niño preescolar. ¡Que todos los pequeños se sientan acompañados en los desafíos del crecimiento!