Por: Sandra I. Rodríguez Morón Pasar varios días o semanas con la vida que conocíamos pausada, y tener que reinventar nuestras actividades tanto de distracción como para mantenernos ocupados todos juntos en casa, compartiendo los límites físicos que parecen ser cada vez más pequeños, puede significar para algunos un reto personal importante.
Queremos plantear 3 ideas para reflexionar sobre cómo ir gestionando algunas de las habilidades emocionales en tu familia, en estos días que para algunos ya resulta ser un “encierro”:
· Es muy fácil que en estos días nos observemos impacientes, irritables y menos tolerantes con cualquier estímulo. Las diferencias interpersonales empezarán a tener lugar en nuestra convivencia familiar y, citando a un paciente “los de mi casa ya no me están cayendo bien”, los pequeños conflictos estarán cada vez más presentes. A todos nos va a pasar, unos antes que otros.
Es en estos momentos cuando las famosas tolerancia y empatía tienen que llegar a ocupar un lugar importante en nuestro seno familiar.
Sí, por un momento reconoce que el que está frente a ti, siendo odioso, se siente igual de encerrado, igual de aburrido e igual de harto que tú. A través de ponernos en los zapatos de los demás podremos reconocer cómo se siente el otro, y entonces será más fácil encontrar una posible salida al aburrimiento y detener las diferencias que surgen. En nuestro siguiente artículo te daremos ideas creativas para distraerse en familia.
· Lo que se pondrá a prueba en estos días será el grado de adaptabilidad y flexibilidad que tiene cada uno de nosotros y, por tanto, la familia. No te desesperes, el peor escenario es que te percates que no están haciendo equipo tan rápido como lo esperarías, y ¿qué crees?, es el mejor momento para darnos cuenta de que tenemos que reforzar o reorganizar “eso”: favorecer la colaboración que no se estaba logrando desde el núcleo familiar. ¡Ánimo! Podrás verlo, detenerte y hacer los cambios necesarios para tener un resultado diferente. ¡Comienza ahora!
Si por el otro lado, te das cuenta de que los miembros de la familia cuentan con una gran flexibilidad y sentido de colaboración, entonces, tienes la oportunidad de valorar el trabajo realizado hasta el momento. En ese caso, el reto estará en que estos días que parecen ser lentos y largos, no permeen distractores o “nanas virtuales” que propicien cambios o actitudes que amenacen el equilibrio logrado tras la rutina habitual.
¿Ya te diste cuenta de cómo era la convivencia familiar antes de esta contingencia?, ¿era realmente una convivencia interpersonal?, ¿practicaban el sentido de colaboración o cada uno estaba por su lado en su rutina, sólo compartiendo el espacio físico en casa?
· Todos estamos en casa… ¡T-O-D-O-S! Por lo tanto, entre todos tenemos que atender las tareas del hogar. ¿Cómo lo van distribuyendo en casa? Quizá un día se turne uno de ustedes para hacer el desayuno, otro lava los platos, otro se encarga de acomodar alguna habitación que compartan en común. ¡Ojo! Mamá no debe de ser la única encargada de resguardar el orden, porque estos días de quedarse en casa, la carga de labores aumenta considerablemente.
Algunos papás son contemporáneos míos, con seguridad recuerdan la caricatura “La familia Robinson”, bueno, pues… ¿cómo crees que se adaptaron al cambio de vida repentino tras el naufragio…? ¿lo recuerdas? Fue mediante la colaboración de todos, cada uno tenía su propia tarea, todos ayudaban y todos organizaron el trabajo en equipo. Esa es la invitación para tu familia el día de hoy: ¿cómo hacer equipo en un evento que nos tomó desprevenidos y salir adelante juntos?
Todo esto será posible ejercitando habilidades emocionales tales como: aprender a convivir en familia, fomentando la tolerancia, aplicando la empatía, fortaleciendo la confianza en uno mismo y en los míos, trabajando en equipo, pero sobre todo liberando el potencial de nuestra creatividad y espontaneidad.
¡Qué gran oportunidad tenemos! Nos encontramos aislados de la sobrecarga de estímulos cotidianos, la confusión del ir y venir intentando cumplir con todo… Pausando las alarmas del reloj, fuera del tráfico y la prisa, lejos de la vida rápida e inmediata que conocíamos… En tu familia… ¿qué vas encontrando y acomodando?
Sandra I. Rodríguez Morón
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El papel de las emociones en la contingencia https://www.facebook.com/RIEEBeducacionemocional/videos/1153502481654373/
La familia Robinson