LAS ETIQUETAS Y EL IMPACTO EN EL RENDIMIENTO ACADÉMICO

En 1963 el sociólogo estadounidense Howard Becker generó la teoría del etiquetado, dicha teoría genera tres aristas importantes que son: las personas tienden a comportarse de la forma en que son etiquetadas, el etiquetar puede conducir a la estigmatización y la sociedad tiene mucho poder para hacer que estas etiquetas se mantengan.

Las etiquetas son utilizadas socialmente para atribuir ciertas características de las personas con las que convivimos diariamente para definir quiénes son. Colectivamente podemos creer que hay etiquetas negativas y otras que son positivas, sin embargo, etiquetar de cualquier forma perjudica la percepción y expectativas que se podemos tener de sí mismo. Al interior de una clase también ponemos etiquetas, como: el responsable, el mal estudiante, el estudioso, el lento, entre otros calificativos, ¿realmente estas etiquetas influyen en el rendimiento de nuestros alumnos?

Distintos estudios que se han hecho a alumnos y profesores de todo el mundo señalan que cualquier etiqueta, buena o mala, realmente tiene una incidencia en los alumnos, por ejemplo, a los niños que tienen una mala reputación como estudiantes encaminaran su acciones y conducta hacia ello, a esto se le conoce como la profecía autocumplida o efecto pigmalión. Y lo que creemos que son etiquetas positivas también generan una gran presión sobre mantener altos estándares sobre las calificaciones, cuando en realidad la atención debería de estar enfocada al ritmo de aprendizaje que está teniendo el alumno.

La razón de ello está fundamentada con bases neurocientíficas: cuando alguien confía en nosotros y nos contagia esa confianza, nuestro sistema límbico acelera la velocidad de nuestro pensamiento, incrementa nuestra lucidez, nuestra energía y en consecuencia nuestra atención, eficacia y eficiencia. De igual manera, cuando el efecto es adverso guiado por mensajes negativos de mí mismo, hará que se formen creencias limitantes e incapacitantes que afecten de manera negativa en nuestra autoestima y por lo tanto en nuestra capacidad para poder alcanzar y conseguir lo deseado.

Las etiquetas generan un alto impacto en el aprendizaje y comportamiento ya que señalan cómo debe ser el desempeño del estudiante, la educación tiene que dar elementos a los alumnos para que tengan una formación emocionalmente sana, que puedan a través de distintas herramientas y frases positivas, perseguir sus sueños. Así se les dota de libertad para que cada uno decida lo que quiere ser a lo largo de su vida.

Redacción Komunik-Sintagma