LA DIVERSIDAD ERES TÚ, SOY YO, SOMOS TODOS

Después de que se ha celebrado el quinto Día Internacional de la Educación este 24 de enero, bajo el lema Invertir en las personas, priorizar la educación. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) insta a los gobiernos para que en la educación se pueda traducir en acciones palpables los compromisos y las iniciativas que se adquirieron mundialmente para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

El derecho a la educación se encuentra respaldado en el artículo 26 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en la que se exige que la primaria sea gratuita y obligatoria, adicional cuando se adoptaron los objetivos a alcanzar en la Agenda 2030 los Estados deben de “garantizar una educación de calidad inclusiva y equitativa y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos”.

Para lograr una educación de calidad inclusiva es necesario hablar sobre la diversidad educativa, y definir que “diversidad” no es sinónimo de situaciones o problemática  específicas de algunos alumnos.

En repetidas ocasiones cuando se habla de diversidad educativa invariablemente lo relacionamos con la discapacidad en las diversas formas que se presentan en los seres humanos y que la educación tiene que ser estandarizada para todas las niñas, niños, adolescentes y adultos. Antes que nada, debemos de entender que la educación es el gran tesoro que la sociedad posee para que podamos competir en igualdad de circunstancias para romper la barrera de la pobreza e insertarnos de manera eficaz en la sociedad con herramientas y habilidades que permiten ser ciudadanos con éxito personal y profesional.

Por lo tanto, la educación debe de atender a la diversidad, para la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) la diversidad “Se basa en el principio de que cada niño/a tiene características, intereses, capacidades y necesidades de aprendizaje distintos y deben ser los sistemas educativos los que están diseñados, y los programas educativos puestos en marcha, teniendo en cuenta la amplia diversidad de dichas características y necesidades”.

Cada individuo que está dentro de un salón de clases que tiene distintas religiones, necesidades, intereses, enfoques y puntos de vista por lo tanto honrando nuestras diferencias podemos encontrar el valor enriquecedor para la humanidad.

La educación en sí misma debe favorecer el acceso a las personas a la igualdad social a través de reconocer la diversidad humana, cultural, social. En la diversidad de la educación estamos incluidos tú, yo y todos.

Redacción Komunik-Sintagma