REZAGO EN EL DESARROLLO INFANTIL, SECUELA DE LA PANDEMIA

Estar en la escuela proporciona múltiples beneficios a las niñas, niños y adolescentes, se ha demostrado que los niños que asisten regularmente a tomar clases se relacionan y desarrollan mucho mejor en el ámbito personal, emocional y social.

Tras el cierre de las escuelas y pese a los esfuerzos que los gobiernos de todo el mundo realizaron para garantizar la continuidad en la educación, la pandemia trajo consigo atrasos significativos en los estudiantes de todo el planeta, que pueden terminar siendo un problema significativo para algunos estudiantes a largo plazo.

El retroceso en el aprendizaje tras dos años de pandemia es impactante, aunado a ello hay millones de niños que aún no regresan a las aulas. De acuerdo con el Banco Mundial, la pausa de las clases presenciales en México generaron un rezago que equivale a dos años de escolaridad. Mientras que David Calderón presidente ejecutivo de la organización Mexicanos Primero menciona que, después de las evaluaciones como PISA y PLANEA loa alumnos en nuestro país tienen un atraso que corresponde a tres ciclos escolares.

El retraso en el desarrollo no sólo se observa a nivel de aprendizaje académico, es en las habilidades de socialización, integración y regulación de emociones donde se observa un mayor impacto. Estudios nos han demostrado que para los más pequeños, alumnos en edades prescolares, vivir 2 años con interacción social disminuida ha derivado en retrasos de lenguaje expresivo, regulación emocional, comprensión de situaciones sociales, empatía. Asimismo, en niños en edades escolares también se reporta retrasos en psicomotricidad, lenguaje y capacidad lectora.

Es mucho lo que tenemos que trabajar para compensar el impacto del aislamiento sostenido por casi dos años. Tanto a nivel emocional, social y de desarrollo general en los niños la pandemia ha traído secuelas que, de no atenderlas a tiempo, puede generar brechas en la secuencia del desarrollo, afectando habilidades y destrezas que con el tiempo irán apareciendo sobre fases de desarrollo no completados o con déficits por la estimulación restringida tras la pandemia.

Las autoridades deben de observar el rezago en el aprendizaje pero también en el desarrollo infantil y adquisición de habilidades por la interrupción en el acceso a la educación. Hoy más que nunca se deben de impulsar nuevas técnicas que aceleren los aprendizajes de una manera eficaz, innovar en la reconstrucción del sistema educativo sin repetir las fallas existentes antes de la pandemia.

Redacción Sintagma-Komunik & Intedu 360