Desde hace muchos años los pedagogos a nivel mundial se han estado cuestionado la eficacia de la educación, que tradicionalmente se les ha dado a millones de generaciones de estudiantes durante décadas. De la misma manera, han planteado la necesidad de modificar la concepción y práctica del modelo educativo actual.
En la mayor parte del mundo, la evaluación homogénea a los estudiantes se basa en los conocimientos académicos impuestos dentro de un paradigma y concepción que impera permitiendo que este modelo educativo continué vigente; perpetuando la idea que los conocimientos y/o contenidos en los temarios, una vez que el alumno los adquiere adecuadamente, garantiza su éxito académico y con ello, también el profesional.
Las niñas, niños y adolescentes tienen el derecho de tener una educación integral que le proporcione herramientas que le permitan desarrollarse en todos los aspectos de la vida. En la educación pública, se entiende la demora al querer implementar un modelo educativo distinto al tradicional, ya que se debe mover toda una maquinaria ideológica, política, económica y de múltiples intereses para que surjan propuestas que se traduzcan en cambios reales. Las instituciones que imparten una educación particular, sobre todo hoy en medio de la pandemia, deberían de mirar propuestas que les permitan tener una verdadera y diferente oferta educativa.
La educación positiva, debería de ser considerada por las autoridades educativas como una propuesta integral que prepara estudiantes con herramientas que le permiten enfrentar el mundo real. La educación privada en México se ha convertido en un negocio lucrativo, que en muchos casos es de baja calidad y ha sido impactado brutalmente por la economía pandémica. Las escuelas sobrevivientes deben de renovarse con propuestas reales, por lo que incluir la educación positiva en sus programas educativos pudiera más que una opción para recuperar, retener y aumentar matrícula.
La educación positiva prioriza que el individuo tenga una vida plena en todos los sentidos, cultivar el bienestar es tan importante como cultivar el conocimiento que le proporcionan éxito académico y profesional a las personas.
El Reino Himalaya de Bután es el único país que ha adoptado a escala nacional la educación positiva. El estudiante en Bután además de tomar el currículo académico tradicional con asignaturas como matemáticas, ciencias, también adquieren habilidades para poder vivir una vida plena que pueden ser: meditación, comunicación efectiva, empatía, compasión, conocimiento de uno mismo, así como pensamiento crítico y creativo.
Siendo adultos nos damos cuenta de que necesitamos estas herramientas para desempeñarnos eficazmente cuando nos enfrentamos a distintas dificultades en la vida profesional y personal, entonces buscamos como desarrollarlas y es así como en la vida adulta las adquirimos a través de cursos y talleres. Si una institución brindara una oferta para la vida real, formando desde edades tempranas, sería una excelente opción educativa, así como una atractiva ventaja competitiva que es necesaria para afrontar todo lo que devendrá tras la crisis de salud que todos estamos viviendo.
Redacción Komunik-Sintagma